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27/11/2009

Nazim Hikmet: Carta a Vala Nureddin

Nazim Hikmet: Carta a Vala Nureddin

*

Hermano mío,

enviadme libros con finales felices,

que el avión pueda aterrizar sin novedad,

el médico salga sonriente del quirófano,

se abran los ojos del niño ciego,

se salve el muchacho al que mandan fusilar,

vuelen las criaturas a encontrarse las unas con las otras,

y se den fiestas, se celebren bodas.

¡Que la sed encuentre al agua,

el pan...

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18/11/2009

Patrice Lumumba: Congo Libre y Bravío

Patrice Lumumba: Un Congo libre y bravío

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Durante mil años tú, negro, sufriste como un animal,

tus cenizas fueron esparcidas al viento del desierto.

Tus tiranos edificaron templos mágicos y relucientes

donde preservar tu alma, donde guardar tu dolor.

El bárbaro derecho de los puños y de los látigazos.

Tenías derecho a morir, y todo el derecho a llorar.

En tu tótem tallaron hambres y...

14/11/2009

Frans Eemil Sillampää: Un corte limpio en la yugular -y 10- (*)

10º. Y las cosas se torcieron

Silja había oído asustada esta conversación. Habían apenas andado trescientos metros. La muchacha cogió las riendas y detuvo al caballo, diciendo que necesitaba con urgencia decir algo al capitán. Corrió hasta el cuartel, encontró a éste y le habló muy excitada:

-No quiero acompañar a los soldados a donde se encuentra Teliniemi si usted no viene y si no me jura...

13/11/2009

Frans Eemil Sillampää: Un corte limpio en la yugular -9- (*)

9º. Silja se confiesa

Kierikka subió solo a su trineo; Silja y el capitán le precedían a pie. Tímida y vacilante, Silja contó entonces al capitán todo lo que sabía de Teliniemi, de su hogar y de su manera de ser, y aseguró que no había participado en el asesinato de Kurkela. Pidió al capitán que hiciera lo posible para que Teliniemi pudiese salir sin temor del escondite que ella conocía.

El...

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12/11/2009

Frans Eemil Sillampää: Un corte limpio en la yugular -8- (*)

8º. Silja se salva

El capitán fue a estrechar la mano de Silja y dijo a los miembros del tribunal:

-Entonces, ¿es a esta buena gente a quien mandáis a la cárcel? Silja nos ha dado muy buenos consejos, y si yo le hubiese hecho la misma promesa que mi compañero, solo me restaría llevarla a casa del apstor. Pero estoy comprometido. En cuanto a Fredstrom descansa atravesado por las balas entre...

7/11/2009

Frans Eemil Sillampää: Un corte limpio en la yugular -7- (*)

7º. Aparece en capitán

El grupo iba a salir a la carretera cuando le salió al paso un hombre que llevaba gafas y vestía una pelliza de color azul claro y una gorra de piel de cordero. El oficial lanzó una mirada a los que un soldado parecía conducir a la cárcel. Se detuvo bruscamente, examinó a Silja y exclamó:

-¿A dónde diablos lleváis a esta chica?

-A la cárcel por orden del comandante,...

6/11/2009

Frans Eemil Sillampää: Un corte limpio en la yugular -6- (*)

6º. El interrogatorio de Kierikka

Silja tenía las mejillas coloradas y ardientes y su mirada brillaba con un resplandor húmedo. Las esperanzas, que no habían dejado de ir en aumento en ella en los últimos tiempos, habían desaparecido bruscamente con los acontecimientos. No podía creer que se encontrara a su amigo en aquel lugar. Todo lo que se atrevía a esperar era que Armas no la contemplara...

5/11/2009

Frans Eemil Sillampää: Un corte limpio en la yugular -5- (*)

5º. Dejando un rastro de sangre

Los trineos pasaron por delante de la cárcel; en la parte de atrás existía un bosquecillo, donde se fusilaba a los condenados por la noche y aun en pleno día. Más allá vieron a un campesino que iba con una carreta de ramas de abeto. Como el sendero se encontraba en pleno deshielo, los trineos no pudieron adelantarle. No llevaba unicamente ramas de abeto: el...

3/11/2009

Frans Eemil Sillampää: Un corte limpio en la yugular -4- (*)

4º. Camino del Cuartel

-¡Ah, Silja! Ven con nosotros al pueblo para que hablemos un poco de tus amigos -vociferó Santala con voz chillona.

-No hay inconveniente, si mi ama lo permite. Tengo conocidos entre los blancos.

-Nada de bromas, bien sabes quienes son tus amigos, pues los has llevado a casa de Rinne.

Los soldados acabaron por cansarse de aquella guerra verbal. Se habían dado cuenta...

2/11/2009

Frans Eemil Sillampää: Un corte limpio en la yugular -3- (*)

3º. El turbio Santanla

Santala debía de haber tenido relaciones íntimas con Kurkela, pues trabajaba con ahinco por poner en claro su asesinato. Había oído decir que era probable que Silja acompañara a los asesinos, habladuría tanto más tonta cuando todo el mundo sabía que quien los acompañó fue Teliniemi, y este, siendo del país, no necesitaba guías. Santala llegó a Kierikka reclamando a...