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Iswe Letu en El blog de MarPita

26/05/2010

Omar Khayyam: Alma, Esencia, Fragancia (*)

 

--Mira la copa en su extraordinaria originalidad, en la opulencia de su alma, lleno de sutil encanto. ¡Mira! ¡Es púrpura iridiscente! ¡Es la esencia del jazmín que se volatiliza con turbadores aromas! --¡No, no, amigo! No sabes definir la copa, toda suavidad, toda dulzura, ¡toda ella solo ternura! Es fragancia del rocío de la aurora que se exhala envuelta en llamas por toda la rosa de...

24/05/2010

Omar Khayyam: El Dulce Calor del Vino (*)

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Enrollaré mañana todas las banderas de la hipocresía y del engaño, y repudiaré esta profesión infame.

Me limitaré a la convivencia de las copas, me entregaré al dulce calor del vino, esa lágrima del rubí,

en la taberna llena de aromas embriagadores, rincón que es, de la ventura, la acostumbrada habitación.

La nieve abrillanta mi frente y, por la ruta interminable, ¡ya ha...

22/05/2010

Omar Khayyam: Feneciste y rebrotaste (*)

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Tú, ya ves, hace tiempo moriste y rebrotaste en un rebaño de carneros,

y tu nombre se ha perdido entre los berridos. Se te han unido las uñas

para formar las pezuñas. Tus barbas han aumentado del lado opuesto.

Y, ya ves, antiguos cabellos forman ahora tu cola airosa de cuadrúpedo.

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--Versión libre. Título...

21/05/2010

Omar Khayyam: De cuerpos y copas (*)

¡Oh, mi bien amadal! Toma en tus manos la copa y el ánfora y ve a pasear por el jardín,

a recrearte a la orilla del río entre las yerbas y las flores y el melodioso fluir del agua.

Y ya te prevengo yo ahora mismo: debes apresurarte... Ve, camina, corre, ¡vuela!

A veces, por si no lo sabes, de bellos cuerpos de mujeres amadas se hicieron copas.

Y vasijas de barro o ánforas o jarrones...

20/05/2010

Omar Khayyam: Alborada y Capital (*)

Bebe vino, prenda de vida eterna, ¡único fin y razón de la existencial

Ves, ¡es ya la alborada del amor! Se abren pétalos de rosas y el céfiro

nos embriaga con sus múltiples aromas. ¡Es la estación de los placeres!

Mira ¡cómo todos deliran en la euforia de este momento excepcional!

Sé feliz un instante, pues la vida, amigo, no es más que ese instante.

Y hay que aprovecharlo cabando un...

17/05/2010

Omar Khayyam: Vino e Hipócritas (*)

Si regáramos de vino las cumbres, las veríamos ruinosas, con todas sus simas;

las miraríamos sin duda alguna deshacerse en temblores, curvaturas y saltos.

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Desde siglos, sabíamos, los que desdeñan las incomparables virtudes del vino

son vistos no solo cual nata de ignorancia, sino crema de la misma hipocresía.

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¡Camarada! ¿Exiges acaso que me lamente por beber vino, por...

5/05/2010

Omar Khayyam: Diálogo con el Ánfora (*) (1)

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Cansado de consultar inútilmente a los hombres y a los libros, 

quise dialogar con el ánfora. Posé mis labios sobre ella y dije:

-¿A dónde, a dónde iré yo cuando muera? Ella me respondió:

-¡Bebe de mi boca! ¡Bebe largamente! ¡No retornarás jamás!

 

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(*) Título nuestro

(1) Versión Libérrima

Omar Khayyam: Diálogo con el Ánfora (*) (1) Cansado de consultar...

2/03/2010

Sir Henry Stanley: La Malaria, esa fiebre africana

Sir Henry Stanley en su obra 'Buscando al Doctor Livingstone' dice sobre la malaria más o menos lo siguiente:

La malaria no es solo una enfermedad. Tiene además sus monstruos. Monstruos que se van acercando amenazadores. Se siente venir su horrible y abrasador aliento sin poder hacer nada por detenerlo. Sé de lo que hablo.

El 29 de septiembre de 1871, después de una caminata de cerca de...

29/01/2010

Iswe Letu: Parecía fina porcelana

Parecía fina porcelana en blanco y negro.

y ningún otro sentido que sus ojos la amó.

 

Fue en aquel verano que llegó viniendo desde el mar

como aurora marina en su noche adolescente

que no otra cosa fue la luz

que emanó de sus profundos ojos negros.

Luego, si, conoció su esbelto talle

y la piel blanca y suave de sus brazos.

Talle a la manera de una mujer-sirena.

Y brazos suavizados...

7/12/2009

Poesía Anónima Africana: Si yo le contara... (*)

Hablo por los que están sentados a mi alrededor a la luz de la lumbre.

Si yo le contara a la fuente lo que voy a decir, se secaría de emoción.

Si yo se lo refiriera al árbol, detalladamente, perdería todas sus hojas.

Si yo se lo relatara a la roca, punto por punto, se movería en su asiento.

Si yo se lo dijera al obús de 75, como se debe decir, decidido explotaría.

Y si yo le narrara mi...