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Frans Eemil Sillampää: Un corte limpio en la yugular -6- (*)

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6º. El interrogatorio de Kierikka

Silja tenía las mejillas coloradas y ardientes y su mirada brillaba con un resplandor húmedo. Las esperanzas, que no habían dejado de ir en aumento en ella en los últimos tiempos, habían desaparecido bruscamente con los acontecimientos. No podía creer que se encontrara a su amigo en aquel lugar. Todo lo que se atrevía a esperar era que Armas no la contemplara en aquel momento, junto a aquella gente. Creyó ver al fondo su hermosa cabeza y una mano levantada para saludarla; su amigo habría querido correr hacia ella para llevársela a otra parte, hacia un nuevo verano, lejos de aquellos hombres y lejos de senderos, caminos, carreteras... por donde iban carros llenos de cadáveres. No pensaba en los jóvenes a quienes había guiado cierta noche, y era curioso, pues todas esas aventuras se habían iniciado entonces. Era debido a que en torno a aquel suceso el ambiente era diferente; la joven había sentido unos efluvios primaverales cuando el soldado la había besado en el umbral del henil. No, no era posible evocar aquí aquel recuerdo.

Con todo, Silja encontró a uno de los jóvenes.

El comandante, que era uno de los peces gordos de la comarca, no consiguió poner en claro lo que se achacaba a Kierikka y a su sirvienta. Carecía de tiempo para proceder a una investigación minuciosa. Estaba seguro de la inocencia de Kierikka; un viejo campesino como él no era posible que hubiese mantenido relaciones con los rojos que merecieran un arresto. El comandante reprendió con viveza a Santala, al hablar este del cerdo enviado por Kierikka al Estado Mayor rojo.

-Tu también has dado un toro; pero tú podías hacerlo, por lo visto -replicó Kierikka.

-Si, pero yo tuve que ceder ante las bayonetas.

-Lo mismo da.

-Kierikka puede regresar a su casa; llevad a la muchacha al cuerpo de guardia -ordenó en comandante a un soldado.

-Yo me encargo de llevarla -dijo Santala.

-¡Cállese usted! -gritó el comandante.

*

Tomado de la novela de Frans Eemil Sillampää, 'Silja')

(*) El título se lo hemos puesto nosotros

(6) La división en capítulos también es nuestra

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