Avisar de contenido inadecuado

Tu sueño de mileurista (*)

{
}

Están ahí y ellas están alli.
Estás ahí, si, en la oscuridad.
Y ellas allí como una esperanza.
Tu está ahí en la angustia del no ser.
Y ellas allí en la alegre negación de la nada.
Caminas a tientas, indeciso, en pos de los cuadrados iluminados.
Te acercas a uno con temor y miras dentro.
No hay nadie.
Es el vacío.
Iluminado.
La nada radiante.
La esperanza truncada.
Te derrumbas.

*

Es un momento de decepción. Un solo instante.
Te tocas. Sigues siendo. Respiras.
En la negrura de la noche.
Te izas.
Sigues estando ahí y otras allí.
Avanzas más decidido hacia otra luz.
Quizás allí lo que buscas te sonría.
Y te asomas con renovada ilusión.
La luz te ciega.
Ilumina una estancia deshabitada.
Luminosa nadería.
Desengaño.
Te hundes de nuevo en la soledad.

*

Te tambaleas por un momento.
Un solo instante.
Otra luz te invita hacia su centro.
No lo piensas dos veces.
Avanzas más seguro.
No tienes nada que perder.
Solo la oscuridad que te rodea.
Tus ojos se abren de nuevo.
A la luz. Otra luz.
Donde compruebas que la soleda persiste aun.
Un renovado no ser
iluminado
te tumba en el negro callejón.

*

Por un momento.
Un solo instante.
Pues continúas estando ahí y ella luce allí.
De repente recuerdas, como en un fogonazo,
la escalera que subía.
Lo intuyes: es una invitación
a hallar la entrada
de la casa y poseerla.
Tu sueño de mileurista.
El gozo te derrama de alegría.
Y te afanas por encontrar las llaves.
¡Ah! ¡Ahí están! Alargas la mano
y... te despiertas.

 

(*) (Relato surgido de la contemplación de un performance)

{
}
{
}

Deja tu comentario Tu sueño de mileurista (*)

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre